Muy pocos elementos afectan la percepción y uso del espacio arquitectónico y los objetos como la luz.
Luz significa vida, movimiento, percepción y apreciación del espacio y los objetos. El uso propio o inadecuado de la misma puede alterar nuestros estados de ánimo: puede hcernos sentir plenos o vaciós, animados o tristes, llenos de vida o deprimidos. El buen uso de la luz puede mejorar un edificio u objeto, enfatizando sus mas altos valores de diseño: el uso impropio de la misma puede destruírlos.
Un buen proyecto de iluminación por un diseñador experimentado significa un ahorro de dinero para el cliente y u mejor uso de los recursos energéticos de nuestro planeta, los cuales son escasos y no siempre renovables.
El diseñador de iluminación considera el espacio como el objeto principal de estudio, la orientación del edificio propuesto, la incidencia de la luz natural, los colores y materiales de pisos, cielorrasos y muros, la disposición del equipamiento, la posición de los observadores en el espacio y su relación con objetos, masa y volúmenes, el paisajismo, etc.
“Capaz de Luz” proveen iluminación ambiental o de relleno, iluminación de tareas e iluminación de acento para disfrutar de las mejores condiciones de habitabilidad en el hogar y ambientes de trabajo.
El diseñador no solamente proyecta la iluminación: también evalúa y elabora planes de inversión y esquemas de mantenimiento, diseña artefactos y / o sistemas, crea sistemas de control y supervisa la instalación y el enfoque.
El diseñador de iluminación no compite con el equipo de diseño: su misión es la de colaborar con el cliente, el arquitecto, el decorador, el paisajista y el contratista eléctrico como un miembro del equipo, para el logro del objetivo propuesto: el mejor resultado posible.